Tenía pensado publicar una entrada tratando el manga Fary Tail (entrada ya casi terminada), pero he decidido, en un arrebato de odio ,dejarla para otro momento y explicar brevemente como es que aborrezco y desprecio tanto a mi querido hermano. Nuestra antipatía es fácil de deducir, pues ninguno de los dos nos esforzamos (ni tenemos interés alguno) en llevarnos bien, pues ambos somos lo opuesto al otro (si yo fuese Harry Potter, él sería Draco Malfoy). He de reconocer que nuestro mutuo odio es aveces bastante entretenido, e incluso puedo llegar a divertirme cuando consigo tanta autoridad sobre él como para que tenga que ceder y someterse ante mi persona. Aunque las ganas de verle dominado son muy atractivas, yo no consigo rebajarme tanto como él para conseguir martirizarlo.
Un ejemplo de hasta donde puede llegar tan solo por verme despotricar contra él, es el suceso acontecido hace unas dos horas aproximadamente. Tras haber concluido mi cena, antes que mi padre y este angelical ser, me dispuse a ver la tele, pero cuando ya me había acomodado en el sofá mi padre aventuró a decirme: -Bruno, recoge la cena-; a lo que yo conteste holgazaneando que lo haría en los anuncios. Bueno, pues un cuarto de hora había pasado más o menos, los anuncios todavía no habían aparecido por ninguna parte y ya todos habíamos acabado de cenar, entonces , mi alma gemela, con la mismísima malicia y perversidad del mismísimo Voldemort , encontró una pequeña posibilidad que quizás podría amargarme la noche. Desde el salón escuche a mi amigo del alma escupir una pregunta que harían estallar la catástrofe. Decidido entonces a provocar el cataclismo, se dirigió a la cocina, lugar en el que se encontraba mi padre. Las palabras exactas que regurgitó desde lo más profundo de su ser fueron las siguientes: -Papá, ¿sabes que Bruno no ha traído su plato?, es que él no hace nada, sigue viendo la tele-. Claro, como no, con este discurso no pudo más que desencadenarse el caos y la discordia, y una discusión semejante a la batalla final de Hogwarts acabo con migo castigado, pues comenzando a salir temas como que si no hacía nada, o que tenía que haber bajado al perro, y añadiendo a esto mi sutil gusto por contestar a voces, no quedaba otro final que un castigo indefinido. No contento con esto, mi fiel amigo aprovecho la furia de la batalla para retirarse a registrar mis conversaciones en el móvil, de las cuales saco información que no dudó en compartir con J.Mª desde mi movil y bajo mi cuenta de tuenti.
Aunque esta explicación de porque le quiero con todo mi corazón y de el nivel en el que se puede sumergir ha sido muy escasa (pues no ha bajado hasta las profundidades de su dignidad), creo que os he conseguido transmitir mi visión hacia él. Además no dudéis de que mi venganza será mucho peor, será terrible, será inhumana (solo me faltaría un Wajaja).
¡¡¡Anda, anda, no exageres!!! Esta es la típica relación que hemos tenido TODOS con nuestros hermanos. Y cuando te haces adulto, no puedes vivir sin ellos. Anda que no echo yo de menos las peleas con mi hermana...¡¡¡Y lo que la quiero ahora!!!
ResponderEliminarMe da miedo...
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