En un planeta en el que el poder y la codicia lo controlan todo, en el que los esclavos sirven a los pobres, estos dos a los burgueses, y todos son siervos de los nobles. En esta sociedad que se dio, se da y se dará en muchos mundos, cuyos ideales no son otros más que el poder, el honor, y la riqueza, que utilizan las diferencias que crean los poderosos para mantener sometida con el miedo y el terror a toda la sociedad, es en esta donde un joven rebelde se da cuenta de todo esto, y se dispone a cambiarlo.
Abefort era un joven campesino de las regiones montañosas, quien no conocía a su padre y vivía con el último marido de su madre, quien fue asesinada dos años después del nacimiento de Abefort. Nuestra historia comienza cuando nuestro joven protagonista decide partir a la búsqueda de su verdadero padre y en la que intentará desvelar el asesinato de su madre.
A Abefort lo único que le habían contado de su familia era que su madre se llamaba Sophie, que procedía del valle de Ruetherclod y que había llegado a las regiones montañosas a embarazada de su hijo, y de su padre solo conocía el escudo de su familia, un uróboro, en el que aparecía un dragón comiéndose a si mismo.
De momento Abefort tenía que comunicárselo a su padre adoptivo, Srengis. Era principios de primavera, y cuando Srengis entró en la pequeña choza tras un duro día de trabajo en el castillo de los nobles Mondepore, dueños de todas las tierras cercanas a el gran lago de Longive, donde antiguamente decían que los dragones venían a bañarse. El ocaso estaba cerca, y el joven con ansias de aventuras comenzó.
-Padre, me gustaría preguntarte algo sobre las tierras de madre, y además también quería preguntarle si sabía algo más sobre mi verdadero padre, aparte de su escudo-
Al girarse para contestar a el hijo de su difunta esposa, Srengis ya esperaba las intenciones de este.
¿Historia propia, de tu cosecha?
ResponderEliminarPor favor, Bruno, deja de seguir la ley del mínimo esfuerzo y haz más entradas si quieres conseguir una mejor nota. Por ahora, solo te quedarías en el aprobado.